España permite la doble nacionalidad de forma automática con determinados países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial y Portugal, y en otros casos mediante convenios específicos. Para el resto de países, obtener la nacionalidad española implica renunciar a la anterior, aunque en la práctica muchas personas mantienen ambas.
Antes de iniciar el trámite, conviene verificar si tu país de origen tiene convenio de doble nacionalidad con España, ya que esto simplifica considerablemente el proceso y evita la necesidad de renuncia formal a la nacionalidad anterior.
Como en la mayoría de trámites de extranjería, primero debe apostillarse o legalizarse el documento original, y después realizarse la traducción jurada correspondiente, respetando los plazos de vigencia de cada certificado.
Si tu expediente de doble nacionalidad requiere documentación en varios idiomas, podemos coordinar todas las traducciones juradas de forma centralizada.